Comercios históricos: patrimonio cultural de la ciudad (2)

Comercios históricos: patrimonio cultural de la ciudad (2)

Retomando el hilo del post anterior Comercios históricos: patrimonio cultural de la ciudad (1) desde que ha comenzado el 2014 se han encendido todas las alarmas por el futuro de numerosos comercios emblemáticos de la ciudad. La entrada en vigor de la LAU, puede significar bajar definitivamente la persiana de muchos negocios si las personas implicadas en el tema: comerciantes, propietarios del inmueble, sociedad civil y Ayuntamiento no logran encontrar una solución adecuada. Por ahora, después de un intenso inicio de año y de negociaciones, el Ayuntamiento de Barcelona  ha propuesto un Plan Especial de Protección de los Establecimientos Emblemáticos, con el objetivo de reconocer la importancia de estas singulares tiendas y colaborar con su preservación y promoción.

Las primeras medidas a tomar incluyen: la creación de una lista única de comercios emblemáticos que unifique todas las bases de datos existentes;suspender las licencias de obras y actividades en estos establecimientos para evitar cambios o modificaciones en el negocio; comunicar la medida a todos los propietarios e inquilinos de los inmuebles que formen parte del censo y ofrecer asesoramiento jurídico para la negociación de los contratos de alquiler.

Pero la cuestión va más allá de la conservación de los establecimientos más destacados de la ciudad, atañe directamente a la situación del comercio tradicional, a la modificación del paisaje urbano y al modelo de centro histórico que deseamos.

Mi intención no es hacer un recorrido exhautivo de los establecimientos históricos de la ciudad (en base a los dos inventarios ya realizados se calcula que son más de un centenar de negocios). Mi interés es resaltar el valor patrimonial que estos negocios imprimen a la ciudad. Ya sea por su carácter histórico, por la actividad realizada, por la arquitectura, por la decoración interior, por su implicación durante generaciones en la dinámica de la ciudad, son establecimientos únicos que confieren identidad y cuya pérdida sería irreparable (no puedo evitar pensar en la casa Trinxet de Puig y Cadafalch)

Cerería SubiráLa Cerería Subirá, situada en la Baixada de la Llibreteria junto a la Via Layetana, es uno de los establecimientos comerciales más antiguos de Barcelona. Dedicada desde 1761 a la elaboración de velas artesanales, actividad de primera necesidad hace años, antes de que la electricidad se incorporara a nuestra vida cotidiana. Hoy continúa en activo como muestra de negocio tradicional, elaborando un producto especializado para la decoración y el culto.

La imponente fachada, estructurada en dos pisos, junto a la conservación de los elementos decorativos del interior, muestran un establecimiento singular. Su caso es excepcional. El establecimiento forma parte de un inmueble propiedad del Ayuntamiento de Barcelona y ya tienen negociada la continuación de la actividad y con ella, la de un oficio en peligro de desaparición.

Sombrerería ObachAtravesando la plaza Sant Jaume llegamos a la calle del Call núm 2, la Sombrerería Obach, desde 1924 especializada en la venta de sombreros, primero para mujeres y después para hombres. Al igual que la cerería Subirá, se trata de un establecimiento que conserva su decoración original tanto en la fachada como en el interior de la tienda. También desarrolla una actividad comercial histórica, muy entrocada con el gusto y la moda de la época, cuando los sombreros era una pieza fundamental del vestir.

Cuchillería RocaEn la céntrica Plaça del Pi número 3 se encuentra la Cuchillería Roca especializada desde 1911 en herramientas de corte de alta calidad. Enclavada en la planta baja de un edificio de origen medieval, con esgrafiados del siglo XVIII, sus amplios escaparates, repletos de productos perfectamente dispuestos, no dejan indiferente a nadie. Es la tienda que más personas he visto contemplando las vitrinas y con más clientes en el interior del establecimiento.

A través de su página web podemos conocer la historia de la empresa, productos y servicios:

Entre los más de 9.000 artículos es difícil no encontrar un instrumento apropiado para cada ocasión. Hay cuchillos, tijeras y navajas profesionales y de coleccionismo, artículos para el cuidado personal, de uso doméstico, de aventura, para el sector hotelero, sanitario o de la confección y, especialmente, navajas de afeitar, el producto que inició la popularidad de Can Solingen, como también es conocida.

Chocolatería Fargas Filatelia MongeLa Filatelia Monge (1948) y la Chocolatería Fargas (1827) comparten el mismo edificio modernista ubicado en la esquina de las céntricas calles de Cucurulla con Pi. Son dos comercios históricos en los que la aplicación de la LAU supondrá el cierre definitivo de la actividad si no se encuentra una alternativa.

Saliendo hacia las Ramblas encontramos dos establecimientos que conservan sus fachadas históricas y que han sido restaurados en el interior. La antigua fábrica de pastas de sopa Figueras, conserva la decoración modernista de 1902 obra del pintor y escenógrafo Antonio Ros i Güell con la colaboración de destacados artesanos. El conjunto ofrece una excelente muestra de mosaicos, vidrieras, madera y esculturas. En 1986 fue adquirido por la familia de panaderos y pasteleros Escribà que realizaron la restauración del inmueble, conservando la decoración del interior.

Casa Figueras EscribáLa singularidad de los establecimientos históricos los convierte en visita obligada en las guías turísticas de la ciudad.

Farmacia Nadal RamblasLa antigua farmacia del doctor Masó Arumí, actualmente Famacia Nadal, conserva en la fachada la decoración original novecentista, si bien la restauración del interior eliminó todos los elementos antiguos, borrando todo signo de identidad.

Llegados al final de nuestra particular ruta continúo preguntándome: ¿Es posible conservar los establecimientos históricos como patrimonio cultural de la ciudad? ¿Qué modelo de negocio queremos? ¿Cuál es el futuro de los centros históricos?

Continuará…

 

By | 2017-10-18T20:04:29+00:00 febrero 28th, 2014|Patrimonio cultural|4 Comments

About the Author:

Soy licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Barcelona. En 1990 inicio mi trayectoria profesional en el sector de la difusión cultural y del patrimonio. Interesada en la historia de empresa combino los estudios de documentación histórica con trabajos de consultoría. He trabajado para Letona-Cacaolat, RACC, Grupo Vichy Catalán. Formé parte de la investigación documental para la publicación Parc Zoològic de Barcelona, cent anys d’història (Edicions 62, Barcelona 1992). Soy coautora de los libros: Font de salut: Història del Vichy Catalán, (Edicions 62, Barcelona 1997); Font d’Or, el agua por naturaleza, (editorial Columna, Barcelona 2000) y Malavella, el agua original, (Viena edicions, Barcelona 2004). Autora de Vichy Catalán 125 años de historia (Viena edicions, Barcelona 2009). Colaboro con el Centre d’Estudis de L’Hospitalet de Llobregat (CELH) en estudios de historia local. Comisaria de la exposición “La INDO de l’Hospitalet: memòria gràfica d’una empresa” una selección de 36 imágenes históricas de la empresa de óptica INDO, que se ha podido visitar en el Centre Cultural Santa Eulàlia de l’Hospitalet, del 12 al 24 de noviembre de 2015, y en la Biblioteca Tecla Sala del 2 de febrero al 24 de marzo de 2016. En 2016 he realizado la investigación histórica de Ernesto Ventós S.A. con la publicación del libro conmemorativo de su centenario. En 2017 he publicado el libro conmemorativo del 50 aniversario de la empresa SANJO y el artículo “La indústria òptica més gran d’Espanya era a l’Hospitalet: història de l’empresa INDO (1943-2007)” en el Quaderns d’Estudi núm 31 del Centre d’Estudis de l’Hospitalet.

4 Comments

  1. Nuria 7 marzo, 2014 at 12:15 - Reply

    Si la conservación de negocios tradicionales tiene que salir de dinero público, entonces vamos mal. Si de lo que hablamos es de conservar el local y la estética tal y como están, entonces estoy de acuerdo. Si Quilez o Can Rafols no pueden mantener sus negocios en su actual ubicación debido al aumento de alquiler (alquiler que sí pagan sus vecinos), lamentándolo mucho creo que es mejor que cierren o se trasladen, y en que su ubicación la ocupe otro que sí tenga un modelo de negocio que permita estos altos costes, siempre y cuando conserven la estética como se hace en Paris o Londres, donde puedes encontrar un bistro bajo un letrero de boulangérie de los años 20.

    En l’Esquerra de l’Eixample hay una tienda de alformbras ultra modernas, pero el letrero es de Legumbres Cocidas y en su interior utilizan como tablero de caja la pieza de mármol donde se exponían las legumbres. Ese es el modelo que creo deberíamos seguir

  2. Armando J. Escartín 30 octubre, 2018 at 16:48 - Reply

    No soy de Barcelona y no conocia la Farmacia Nadal. Una agradable sorpresa y claro está, una decepción al ver el interior. Como bien dices no se trata de conservar bellas conchas, sean estas comercios o no. Va más alla y como casi siempre en estos casos, se produce un choque entre el patrimonio publico y el privado. Especialmente en el momento que el patrimonio privado es considerado “patrimonio publico”, de interes, etc.
    Creo que hasta ahora la dirección ha sido elegir el “mal menor”, lo cual nos ha llevado, en el mejor de los casos, a matener el continente y perder el contenido, consiguiendo una bella postal. Resulta lo más vendido o consumido por los turistas, estemos estos en la capital que estemos.
    Una pena ser capaces de crear tanto, para no conservarlo.

    • Natalia Piernas Gallego 5 noviembre, 2018 at 18:57 - Reply

      Gracias por tu comentario, Armando
      Como bien dices, son muchos los casos en que “con suerte” se ha mantenido el continente/edificio pero se ha perdido el contenido histórico, dando lugar a esa imagen de postal para consumo de turistas.
      Escribí el post hace ya 3 años y medio y no me imaginaba que iban a ser muy, muy pocos, los comercios “indultados” en el centro histórico de Barcelona.
      Pasear por el centro de la ciudad es pasear por un parque temático de consumo turístico, similar al de otras ciudades.
      Un saludo.

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